MINATITLÁN, VER. A 30 de mayo de 2026.- Las instalaciones del 45 Batallón de Infantería se convirtió recientemente el escenario de una gran fiesta deportiva, al ser sede de un Torneo de Voleibol organizado por la propia unidad militar, con el propósito de fomentar la convivencia, el trabajo en equipo y los valores deportivos entre la ciudadanía de Minatitlán.
La actividad reunió a equipos deportivos representativos de distintas colonias, instituciones y grupos organizados del municipio, quienes respondieron con entusiasmo a la convocatoria y demostraron su pasión por este deporte.
Desde la ceremonia de inauguración, presidida por autoridades militares y representantes del clubs deportivos del municipio, se destacó el sentido de esta iniciativa: estrechar los lazos entre las fuerzas armadas y la sociedad civil, utilizando el deporte como puente de unión, respeto y confianza mutua.
Los organizadores del batallón cuidaron cada detalle: la cancha estuvo en óptimas condiciones, se contó con el apoyo de árbitros capacitados, personal de seguridad y servicios médicos, garantizando así un desarrollo seguro, ordenado y justo de todas las competencias.
Durante las jornadas de juego, el público asistente -entre familiares, amigos y vecinos- disfrutó de encuentros llenos de emoción, habilidad y esfuerzo.
Cada equipo representó con orgullo a su sector de Minatitlán, mostrando destrezas técnicas, estrategia y, sobre todo, una gran aptitud deportividad: en cada punto ganado o perdido, reinó el respeto entre contrincantes, lo cual fue uno de los puntos más valorados por organizadores y espectadores. Se vivieron momentos de gran intensidad, con jugadas espectaculares y remontadas que mantuvieron la atención hasta el último segundo de cada partido.
Al finalizar las etapas eliminatorias y la gran final, se llevaron a cabo las premiaciones, donde se entregaron reconocimientos a los tres primeros lugares.
En conclusión, este Torneo de Voleibol no solo fue una competencia deportiva exitosa, sino una muestra clara de cómo la colaboración entre instituciones militares y la sociedad civil genera espacios positivos para todos.
Sin duda, esta edición sentó un precedente para que, en futuras ocasiones, se repitan estos encuentros que dejan una huella positiva en la comunidad.




